Llevo una vida tan agitada. Aunque no es mucho lo que hago. Miércoles, Jueves y Viernes soy una "sin vida" gracias a la Universidad. Sábado, Domingo, Lunes y Martes sólo gasto oxigeno, intento estudiar, voy a casa de mi novio, visito a mi familia... ¿Visito a mi familia?. Con tantas cosas que pensar había olvidado contarte, querido Blog, que ya no vivo con mis abuelos, que me alejé de mis preciosos primos y que de alguna forma estoy más unida a mi madre aunque tenga que dar un par de pasos más para ir a verla a ella y a mi preciosa hermana. No entraré en detalles sobre el motivo por el cual me fui ya que no es fácil de recordar, solo puedo decir que estoy en un lugar mejor, que río como loca todo el día, que por fin sé eso que siempre quise saber y sentir: vivir en un techo con una mamá, un papá, obedecer reglas, poner la mesa, lavar la loza y sentarnos todos a ver televisión por las noches. Es casi todo perfecto pero hace falta algo. Muchas noches he llorado buscando un abrazo de mi abuela, ya nadie viene a mi pieza cuando tengo pesadillas y despierto llorando, ya no está mi abuelo en las mañanas llamándome para que tomemos un Té juntos ni mis pequeños primos mirando por mi ventana o en mi pieza observando impresionados como juego Guitar Hero igual que un niño (una vez uno de ellos me dijo que nunca pensó en que yo también jugaba videojuegos, sólo creía que estudiaba y chateaba). I need a hug. Volveré a mi hogar, a mi pieza, retomaré lo que es mio, lo que me pertenece. Esas cuatro paredes que saben tanto de mi, que aunque son tan débiles, delgadas, de madera, juntas se transformaban en mi Fuerte, estando encerrada ahí nadie me podía hacer daño, solo yo misma. Extraño las paredes llenas de recuerdos, las fotografías que ahora tengo en una caja guardada, los dibujos de mi hermana en la pared, los cuadrados negros y blancos que me tuvieron todo un día haciéndolos, etc.
Como les dije, llevo una vida agitada aunque no haga mucho. Se agita más que nada por mis pensamientos, pienso más de lo habitual ¿sigo estudiando o debería trabajar? ¿cómo hacer rendir el poco dinero que me queda? ¿la prueba era para mañana o no? ¿me levanto? ¿le hablo?. Le hablo más de lo que debería.
Mis días pasan así: levantarme, tomar la micro, bajarme, tomar el metro, llegar a la U, salir de la U, no almorzar, tomar el metro, subirme a la micro, entrar a la casa, tomar un té, ducharme, ver televisión, dormir, levantarme. Y siempre estoy esperando que aparezca alguien o algo para que rompa esa cadena, esta rutina que me está hartando. A veces pienso en salir muy temprano un día sin celular, sin bolso y solamente caminar, olvidarme de todo, sacar fotografías a desconocidos, inventar historias para luego plasmarlas aquí. Visitar a amigos que no veo de hace años, saber de sus vidas, de lo bien o mal que estén, contarles que estoy sana, que ahora como bien, que tengo un novio casi perfecto, que me quiero casar, que me va relativamente bien en la universidad. Escuchar sus historias. Escuchar su historia y confirmar mi teoría de que "I can do it". Decirle que soy fuerte. aaasshhh. Dejemos este punto hasta aquí.
Afuera llueve.estoy resfriada como siempre. A las 6 en punto estaré en ese terminal que ya bien me conoce, esperando ver al amor de mi vida bajar de ese bus y encontrar ese abrazo que tanto necesito.
(y a esa hora, en ese terminal Alameda, estaré geográficamente al medio de tres direcciones: frente al que me ama, a un costado el que no quise y al otro el que jamás tuve.)
(y a esa hora, en ese terminal Alameda, estaré geográficamente al medio de tres direcciones: frente al que me ama, a un costado el que no quise y al otro el que jamás tuve.)
"Hay gente que queda y que siempre estará."