¡WELCOME!
La belleza puede ser la gloria o la ruina de una persona.
Depende de quién la lleve, de cómo la lleve,
de cómo la utilice o a quién se la regale.

23 octubre 2011

Partida

No me quiero ir. - Le dije susurrando a su oído mientras apoyaba la mitad de mi pecho al de él, en la posición que suelo tomar minutos antes de empacar, cuando cada segundo vale, donde cada beso pareciera que fuera el último y cada mirada se llena de amor y a la vez angustia (la mía) al saber que no podré mirar esos ojos tan sinceros por unos días. Pero él se mantiene firme siempre (aunque sé que por dentro no me quiere dejar ir), su mirada busca la mía, mira mis labios y yo leo los suyos diciéndome Te Amo mi vida.
¿Me amas? - Te amo demasiado. - Sé que lo hace pero en esos momentos previos necesito reafirmarlo y quedarme con el sonido de su voz intacto en mi memoria. Mi memoria que es a corto plazo en muchos sentidos, pero cuando a él se refiere recuerdo todo lo que me ha dicho, cada momento lo llevo agendado en mi corazón, en mi retina como un antiguo cassette imposible de borrar.
No mires la hora, deja que estos minutos pasen solamente, no dejes de acariciarme, necesitaré muchas de esas caricias para guardarlas y aguantar unos días más lejos de ti. Deja mirarte, sé que lees mis ojos, tienes el don de interpretar mis caras y mis silencios. Predices mis estados de ánimo y los calmas de una forma que aun no puedo descifrar. 
Ya no queda nada, he de irme, pero sé que la próxima vez estarás en el mismo lugar esperando por mi. Hasta   que llegue la hora de no volver más y estar juntos lo que dure nuestras vidas.